CÁRTELES OBLIGAN A HUIR DE SUS CASAS; GUERRERO, CHIAPAS, OAXACA Y MICHOACÁN ENCABEZAN LISTA

  • Cientos de personas huyeron de sus hogares en la región azotada por la violencia

MÉXICO.- El número de población en desplazamiento interno en México muestra un incremento por primera vez en tres años, lo que indica que los poderosos grupos criminales del país han redoblado el tipo de violencia pública que afecta la seguridad ciudadana.

Al menos 9.700 mexicanos fueron sacados de sus hogares por el conflicto y la violencia en 2020, cerca de 2.600 personas más que en 2019, según lo revela el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (Internal Displacement Monitoring Centre, IMDC), organización no gubernamental de Noruega, en su informe anual publicado en mayo. El número total de desplazados en México desde 2009 es de 357.000 personas, según la organización.

El IMDC reportó 25 episodios importantes de desplazamiento forzado en México. Los estados de Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Michoacán encabezaron la lista, aunque también se observaron desplazamientos en Chihuahua, Quintana Roo, Sonora y Sinaloa.

Cientos de personas huyeron de sus hogares en la región azotada por la violencia, conocida como Tierra Caliente, al oeste de México, que abarca partes de los estados de Michoacán, Guerrero y México. En el pequeño municipio de Zirándaro, con una población de apenas 20.000 habitantes, el enfrentamiento entre los Carteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la Familia Michoacana llevó a unos 700 residentes de una colonia a salir de sus viviendas a finales de enero, según el alcalde de Zirándaro, Gregorio Portillo Mendoza. Dos semanas después, otras 1.200 personas fueron desplazadas de otros sectores del municipio.

En Michoacán, cerca de 500 personas fueron desplazadas en diciembre, después de confrontaciones entre el CJNG y su rival Cárteles Unidos.

La violencia entre grupos criminales no ha sido la única causa de desplazamientos. Los grupos también forzaron a los residentes a irse después de poner barricadas que limitan el ingreso de alimentos, medicamentos y combustible a las ciudades. La localidad de Aguililla en Michoacán ha sido escenario de intensos combates este año, durante los cuales el CJNG y otros grupos han recurrido al uso de trincheras y bloqueos de vías, según El Milenio. Con la escasez de suministros y la incesante violencia, representantes de las iglesias han aconsejado a los residentes que huyan y busquen asilo.

Análisis

Aunque México ha registrado un récord de homicidios en los últimos años, los desplazamientos habían bajado hasta el año pasado, pero este nuevo repunte muestra que la violencia criminal vuelve a ser la causa del desarraigo de los ciudadanos ordinarios.

Desde 2016, los desplazamientos internos causados por crímenes o violencia habían mostrado un descenso sostenido, de 23.200 en 2016 a 7.070 en 2019. El International Crisis Group señala que el aumento de los desplazamientos en 2020 pudo deberse a que los grupos criminales se aprovecharon del caos por el COVID-19. Mientras los recursos y las autoridades se centraron en contener los efectos de la pandemia, el CJNG y sus rivales aprovecharon el vacío de seguridad para redoblar sus actividades y reclamar nuevos territorios.

Los grupos pequeños también contribuyeron a los desplazamientos. Al comienzo de la pandemia, Los Tlacos y el Cartel del Sur se enfrentaron por los cultivos de amapola y los campos de marihuana en Guerrero, y en el proceso desplazaron a 300 personas. Gran parte de la violencia en Guerrero y Michoacán tuvo que ver con las disputas territoriales que se iniciaron antes de la pandemia, pero que se mantuvieron de manera ininterrumpida en 2020.

El IDMC reconoce que tiene poca confianza en sus estadísticas sobre México, debido a la falta de datos institucionales. Todas las cifras sobre desplazados fueron tomadas de notas de prensa local, incapaz de hacer seguimiento a cada caso.

El gobierno mexicano ha hecho algunos intentos para remediar la falta de datos sobre desplazamientos. En septiembre de 2020, la cámara de diputados aprobó una ley que disponía la creación de un registro nacional para rastrear los desplazados internos, un idea que lleva años en discusión. La legislación se encuentra actualmente a la espera de aprobación del Senado.

Esta falta de datos salta a la vista al comparar las áreas rurales y urbanas. “Todos los casos de desplazamiento denunciados por los medios de comunicación y las organizaciones de la sociedad civil ocurrieron en zonas rurales. Gran parte del desplazamiento urbano pasa desapercibido, pero los resultados del censo de 2020 muestran que es prevalente, en particular en el estado de México y […] en Ciudad de México”, dice el informe del IMDC.

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