EL HORROR: A CUCHILLADAS MASACRAN A MIL 400 A LA ORILLA DEL MAR

  • Más de 1.428 delfines del Atlántico muertos. La tradicional caza de Grindadràp consiste en arrastrar a los cetáceos hasta la orilla y luego sacrificarlos a cuchillo.

COPENHAGUE.- Horror e ira en las Islas Feroe, en Dinamarca, donde más de 1.428 delfines atlánticos (Leucopleurus acutus) fueron sacrificados el pasado fin de semana en el transcurso de una caza tradicional que se lleva a cabo en el país durante siglos, el Grindadràp. Las terribles imágenes que muestran los cadáveres de mamíferos en la costa de Skalabotnur en Eysturoy -difundidas por la asociación Sea Shepherd- han recorrido las redes sociales, desatando la ira de los ecologistas, pero no sólo de ellos. Desde la década de 1980, los activistas de Sea Shepherd han estado viajando a las Islas Feroe para intentar frenar la matanza y difundir fotos y videos de la masacre durante la cual los animales son sometidos a una larga agonía antes de morir. Pero este año, informan, el número de animales muertos ha sido impresionante.

El gobierno local de las islas Feroe ha defendido la muerte de estos más de 1.400 delfines en un solo día durante esta caza tradicional, pese al malestar que suscita, incluso en este archipiélago nórdico. “No hay duda de que la caza de cetáceos en las islas Feroe es un espectáculo dramático para aquellos poco acostumbrados a cazar y a matar mamíferos. Sin embargo estas cacerías están bien organizadas y totalmente reguladas”, declaró a AFP un portavoz del gobierno de Torshavn.

El “grind” o “grindadrap”, una tradición ancestral en las islas Feroe, territorio autónomo danés en el mar del Norte, consiste en rodearlos, acorralar con barcos un banco de pequeños cetáceos en una bahía. Así están al alcance de pescadores que se han quedado en tierra y que los matan con cuchillos.

Suelen ser ballenas piloto, también llamadas calderones, pero el domingo fueron 1.423 delfines de flancos blancos, cuya caza también está autorizada. Tuvo lugar en un fiordo cerca de Skala, en el centro del archipiélago. “No tenemos tradición de cazar estos mamíferos, suele haber unos cuantos en la caza, pero no solemos matar a tantos”, explicó un periodista de la televisión pública local KVF, Hallur av Rana.

Según él, nunca se había realizado una captura de tal magnitud en el archipiélago. Las fotos en las que se ve a más de mil cetáceos ensangrentados en la playa han generado muchas críticas. “Parece bastante extremo e hizo falta tiempo para matarlos a todos cuando generalmente es bastante rápido”, añadió el periodista, que afirma que el 53% de la población del archipiélago se opone a la pesca de esta especie.

“Fue un gran error”, admitió el presidente de la Asociación Ballenera de las Islas, Olavur Sjurdarberg, Heri Petersen, quien preside la asociación de caza local Grind en la bahía donde ocurrió la matanza, y que explicó que demasiados delfines se reunieron en la bahía y muy poca gente estaba esperando en la playa para matarlos, y esto extendió su agonía: “Los delfines permanecieron en la playa retorciéndose demasiado tiempo antes de ser asesinados”.

Según medios locales, la reacción de la población fue “de desconcierto y conmoción por el número extraordinariamente elevado” de delfines muertos.
“Me enferma ver estas cosas”, dijo un comentarista en la página de Facebook de la televisión local Kringvarp Føroya, mientras que otro describió la masacre como “completamente terrible” y agregó: “Me avergüenza ser feroés”.

AFP

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